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“¡Viva
este general!/ El mal lo hizo muy bien/ y el bien lo hizo muy
mal."
Llanos
Melussa, página a página no entrega tiempo para
la fragilidad de los recuerdos, y nos encierra en la crueldad
de la realidad no adornada, invitando a una reflexión
crítica del paso a paso, de la cotidianidad, de lo fácil
que es cegarse y no mirar el sufrimiento ajeno. Creo que en
su poema "ACLARACIÓN PRELIMINAR”, da entender
la médula de su trabajo poético y al mismo tiempo
despeja y se atreve a rebelar la realidad de muchos poetas:
“Si ser poeta significa poner cara de ensueño,
perpetrar recitales a vista y paciencia del público indefenso,
inflingirle poemas al crepúsculo y a los ojos de una
amiga
de quien deseamos no precisamente sus ojos;
si ser poeta significa allegarse a mecenas de conducta sexual
dudosa,
tomar té con galletas junto a señoras relativamente
deseables todavía
y pontificar ante ellas sobre el amor y la paz
sin sentir ni el amor ni la paz en la caverna del pecho;
si ser poeta significa arrogarse una misión superior,
mendigar elogios a críticos que en el fondo se aborrece,
coludirse con los jurados en cada concurso,
suplicar la inclusión revistas y antologías del
momento,
entonces, entonces, no quiero ser poeta. “
Al finalizar su “Aclaración Preliminar”,
Eduardo Llanos M. se desnuda y presenta el origen desgarrador
de sus escritos:
“Pero si ser poeta significa sudar y defecar como todos
los mortales,
contradecirse y remorderse, debatirse entre el cielo y la
tierra,
escuchar no tanto a los demás poetas como a los transeúntes
anónimos,
no tanto a los lingüistas cuanto a los analfabetos de
precioso corazón;
si ser poeta significa enterarse de que un Juan violó
a su madre y a su propio hijo
y que luego lloró terriblemente sobre el Evangelio
de San Juan, su remoto tocayo,
entonces, bueno, podría ser poeta
y agregar algún suspiro a esta neblina.”
Al terminar sólo debo escribir que “Miniantología
es un libro de un carácter único, donde el zumbido
de la muerte se envenena con la poesía que no permite
la hipocresía de nuestra sociedad”.
*Eduardo
Llanos Melussa, Psicólogo y Profesor. Premios Altazor
2004.
“Cotradictorio” y “Miniantología”
son algunos de sus libros, pero fue gracias a “Antología
Presunta”, su última publicación, que
el jurado del Premio Altazor le otorgó la estatuilla
a mejor Poesía.
Llanos se desempeña hace más de dieciocho años
como catedrático en la Escuela de Psicología
de la UDP. Pero además es Master en Literatura y ha
ganado importantes reconocimientos, como el Premio Rubén
Darío de España y la Beca Gabriel & Mary
Mustakis, Entre Otros.
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