SEXUALIDAD FEMENINA
El difícil arte de seducir

No hay relación sexual sin seducción previa, pero poco se repara en que no todos saben como hacerlo…

Hacer rodar la pelota no siempre es una tarea fácil. Sobre todo, porque nadie parecería tener la respuesta sobre qué significa exactamente la seducción, la iniciación, y la excitación. De hecho, muy a menudo estos términos suelen asociarse con malas connotaciones, pues no queda claro si la seducción y excitación se refieren a un hombre que debe decirle a su mujer todo lo que él piensa que ella querría oír aunque con el único propósito de tener sexo. Sin duda, esta forma de seducción podría lastimar.

En realidad, el término de iniciación quizás tan sólo se refiere a una persona que trata de hacer el primer contacto. De última, quien pone la pelota a rodar, también puede hablar de poner fronteras. Pero lo interesante de todo esto, es que todos estos términos suelen ser muy complicados para los hombres, pues mientras que las mujeres quieren honestidad, también suelen quejarse cuando las cosas se dicen de forma demasiado directas, y aparentemente, falta romance.

Las dificultades del primer paso

Según afirman los sexólogos, una manera de comenzar a manejar esta dificultosa situación, sería pensando en este proceso de comienzo como algo similar a una invitación, pero que de hecho es más que una invitación.

Sucede que las invitaciones son algo que les resulta bastante cómodo a mayoría de las personas. Basta con recordar cuan fácil es invitar a otros a hacer una caminata, dar un paseo en bicicleta, ir a ver una película, ir a desayunar, ir de compras, o incluso simplemente una conversación. Una invitación suena agradable para la mayoría de las personas, pues a todos nos gusta ser requeridos pata tomar parte de algo. Una invitación implica que la otra persona tiene la opción para aceptar o disminuir. Esto es algo que es divertido para ambas personas.

En esta situación, ninguna persona tiene más control sobre la otra.

En estos casos, a menudo existen pocas consecuencias si cualquier persona rechaza la invitación. De hecho, en más de una oportunidad habrás oído a una mujer diciéndote que no se siente bien como para ir a una cena elegante, o que no están de ánimo como para ir al cine.

Pero sin embargo, cuando se trata de sexo, todo cambia. Allí, las invitaciones llevan a problemas de poder y control. Y la comunicación suele ser también mucho más complicada.

Tres pasos

Según estos especialistas, existen tres aspectos importantes a tener en cuenta a la hora de la iniciación sexual, o en este caso las invitaciones sexuales:

1. Prepararse para ofrecer algo emocionante que está por suceder: la real invitación o seducción.

2. Prepararse para la posibilidad de ser rechazado.

3. La construcción del clima.

De cualquier forma, el aspecto clave será extender el ofrecimiento de algo emocionante por venir. Sin embargo, se sabe que la invitación o seducción verdadera, tiene que ver con un deseo, entusiasmo y caricias socialmente vistas como “ilícitas”, con lo que parecería no existir ninguna manera correcta de invitar.

Sucede que todos reaccionan de formas diferentes, y lo que puede excitar a una persona, puede ser desagradable para otra, pues toda la gente es diferente. Incluso, lo que tal vez funcione un día, puede fallar al día siguiente con la misma persona.

Claro está que, sin embargo y a fin de cuentas, con esta pregunta franca y sincera tú no te expondrás mucho a un gran rechazo, pero de la misma forma las oportunidades de ella de decir ""no"" también serán más grandes. Por eso, en pos de aumentar su deseo, deberías prestar mucha atención a tus lenguajes y gestos. Y luego, para aumentar su entusiasmo, intenta hacer lo siguiente:

Diez formas de encender la llama

1. Se creativo y revisa tu casa para encontrar qué objetos podrías utilizar como juguetes sexuales.

2. Habla claramente acerca de lo que desean cada uno de ustedes en la relación.

3. Trata de recordar, junto a tu pareja, una aventura sexual que ambos hayan tenido en el pasado (o si no la tuvieron comiencen a planificar una).

4. Comienza dando masajes en la mano. Lleva tus dedos a su boca. Bésale la espalda, y luego la frente. Permite que su lengua se arrastre suavemente. Sigue dando masajes. Mordisquea las puntas de sus dedos, llevando lentamente su dedo entero hacia su boca.

5. Luego, dale masajes en la cabeza. Juega con su cabello. Corre sus dedos a través de todo el cabello de ella. Estíralo levemente, para luego soltarlo suavemente. Dale masajes desde la espalda hasta el cuello, como si ya estuvieras haciéndole el amor.

6. Frota sus lugares más secretos. Permite que sus dedos vaguen sobre tus cejas, debajo de tu nariz, siguiendo la arista de tus labios. Agáchate lentamente y bésale la frente, sin dejar de dar estos masajes. Permite que ella sienta su mirada por todo el cuerpo.

7. A medida que la cabeza de tu mujer caiga sobre ti, trata de llevarla suavemente hacia una posición de espaldas a la cama, para luego frotar sus músculos, directamente alrededor de los huesos de la clavícula.

8. Dale masajes a los músculos que ella te señale como más doloridos, tocando las puntas de sus hombros, permitiendo que sus manos se deslicen ocasionalmente cerca de los senos, pero evitando a toda costa tocar sus pezones.

9. Haz lo que ella te pida, hazle sentirse tan excitada al punto tal de que ella no se anime pero igualmente se rinda al deseo y lleve las manos suyas a colocarlas directamente donde quiere ella. Esto ya será todo deseo y anticipación.

10. También siempre existe la simple alternativa del beso. Los besos hacen que los comienzos sean más calmos y fáciles, construye lentamente la velocidad y la intensidad. Muy pocas personas se quejan verdaderamente de recibir demasiados besos. De hecho los besos merecen un capítulo aparte.

Los besos dan la posibilidad de construir un buen ánimo y dan mucha anticipación, lo cual es fundamental si se tiene en cuenta que la mitad del buen sexo es la actitud. De todas formas ten en cuenta que mientras muy pocas personas llegan a sentir que han estado mucho tiempo besándose, siempre debe haber tiempo y lugar para el sexo rápido y fuertemente apasionado, que no incluye mucho tiempo de besos.

Acepta las respuestas negativas

Nuevamente, cuando se trate de hacer el ""trabajo"" de excitarla, siempre se debe estar preparado para que ella, todavía, pueda decir que no. La idea de que la otra persona es libre de aceptar o rechazar cualquier invitación, nos trae al segundo aspecto importante de la iniciación sexual: el consentimiento para ser rechazado y no tomarlo como algo personal.

A veces, las personas simplemente no están de ánimo. Quizá estén estresadas a causa del trabajo, deseen ver un programa de televisión, busquen un descanso reparador, tengan hambre, o necesiten masturbarse en alguna ocasión. A veces un NO simplemente significa NO, y no tiene relación con la persona que hizo la invitación.

El arte de Hacer el Amor
Es sabido que para muchos "hacer el amor" es un arte, el solo hecho de contemplarse desnudos, el uno al otro, nos lleva a infinitas sensaciones de goce que se multiplican infinitamente si se agregan caricias, besos y abrazos en el momento de la relación sexual.

Es hora de usar la creatividad, el animarse a que haya un diálogo con tu pareja para saber lo que a ambos les gusta es imprescindible para una satisfactoria relación sexual.

La estimulación de la zonas erógenas de excitación en la mujer son la boca, a través de los besos, ya sean suaves o apasionados, desde el nacimiento del cabello hasta la frente, las sienes, las cejas, los párpados y las mejillas. El lóbulo de la oreja, el cuello, los senos y el área alrededor del ombligo. Como también el clítoris donde la sensibilidad y el placer se unen.

En cambio para el hombre, las caricias son a los genitales, son estímulos que provocan una excitación inmediata. Los hombros, las palmas de la mano, la espalda, el pecho y los pezones son sus otros puntos débiles en la intimidad.

Los juegos sexuales previos al coito son fundamentales para ambos, extendiendo los besos y las caricias por todo el cuerpo, descubriéndose, sin pudor para llegar a la verdadera esencia de cada uno.

Recuerda mientras más se prolonguen los juegos mejor será el resultado final.
Hacer el "Amor" es bueno?
Aunque para muchos el placer sexual sigue siendo un enigma, de lo que sí están de acuerdo que nuestra sexualidad tiene mucho que ver con el cerebro, y éste sigue siendo en gran parte insondable.

Parece que el placer sexual no está muy lejos de la saciedad alimenticia, estamos programados para que estos dos instintos estén siempre "vivos", sin duda, un truco de la naturaleza para proteger la especie y beneficiar al ser humano. Y es que hacer el amor es bueno porque proporciona placer, así como por muchas otras cosas

Hacer trabajar el cerebro: desde el mismo momento en que comienzan las caricias, la sensación que se produce en la piel desencadena una reacción biológica que llega rápidamente hasta el cerebro y continúa por todo el cuerpo. ya que éste está repleto de químicas que se estimulan por el placer. Así, para que el cerebro no se oxide ni se atrofie, nada como la actividad sexual.

Ejercita los músculos: sin duda, hacer el amor es un excelente ejercicio físico. No se puede comparar con una sesión de pesas o con un par de horas de footing, pero sí con un poco de gimnasia de mantenimiento que estimula y ejercita suavemente los músculos.

Conduce al placer: el efecto beneficioso por antonomasia del acto sexual es alcanzar el orgasmo. Esto no quiere decir que la relación sexual en la que no se alcanza el orgasmo no sea buena, pero no hay que olvidar que el orgasmo conlleva una relajación que afecta a dos zonas del cerebro, el hipocampo y el sistema límbico. Es el clásico bienestar del post-orgasmo, teñido a veces de una cierta melancolía (la famosa "petite mort") que afecta, en mayor o menor medida, tanto a hombres como a mujeres.

Favorece la longevidad: he aquí un beneficio más de la actividad sexual. Entre otras cosas, lo que diferencia a las personas maduras delas que se colocan detrás de la barrera de la tercera edad, es el mantenimiento de la vida sexual.

Enriquece a la pareja: la sexualidad permite enriquecer la relación amorosa y sentimental. Es el descubrimiento del otro, una llamada a la generosidad y complementariedad. La sexualidad sirve para evitar la soledad, relacionarse con los demás y reforzar la relación de pareja. En definitiva hacer el amor es una de las cosas que dan sentido a la vida …
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